Las navidades me trajeron entre esto y muchas otras cosas, más que lo simple material. Pero si he de hablar de algo de lo “simple material” que obtuve en esta temporada consumista, os diré que hace años que realmente no obtengo algo que satisfaga mis necesidades tan inmediatamente: si la “Navidad” ayudó o no, quedará por ver. Explicaré:
Desde hace ya unos meses habÃa estado en búsqueda de lo que es para mÃ, desde el punto de vista geek-informático, de algo escencial: un celular, y que sea completo; o al menos completo para lo que yo necesito. De aquà para allá, indagando en las páginas tanto de Nokia como de Motorola, Treo y Blackberry, realmente no encontraba una combinación perfecta, tomando en cuenta como constricción el precio; pues tampoco estaba dispuesto a pagar precios desorbitantes por un artefacto que, para mi cuidado, vive conociendo la frialdad del piso de una a dos veces por dÃa.
Entonces comenzaron las pesquisas, y la selección. Busqué algunas soluciones en la página de Porta, mi proveedor de telefonÃa celular, pero me topé con amargas noticias, al enterarme que sÃ, en efecto están los modelos y sus especificaciones técnicas, no asà lo que realmente interesaba para saltar la constricción: precios.
Una mañana de Diciembre, encontré el Nokia 6120 Classic. Una maravilla de celular: mezcla entre usabilidad, elegancia y poder; y a un precio muy accesible para todo lo que tiene; tampoco es que era barato, pero no era caro tomando en cuenta lo que ofrecen Blackberries y demás. Como antecedentes añadiré que alguna vez tuve con Motorla C650, que me fue robado; y de ahà tuve que hacer un “downgrade” a generaciones anteriores en un Samsung. Penoso, probablemente, pero a esta altura me hace realmente disfrutar y sacarle provecho el haber pasado del Nada al Todo. Es la mejor manera de valorar lo que se consigue, a mi parecer. Y no entraré más en el detalles de lo que es el celular, pues mi intención aquà es contaros la experiencia.

 En fin, como os iba diciendo, volviéndonos al hallazgo del celular y la Navidad, despúes de haber hallado lo que serÃa el celular ideal, comenzaron las operaciones pertinentes. Muchos obstáculos en el medio, al comienzo; numerosas frutraciones, luego. Y los dÃas seguÃan avanzando rumbo al final del mes décimo segundo del 2007, y todavÃa no existÃa ni el tiempo prudente para la compra, ni el lugar. Cuando por fin el tiempo conspiró para que me favoreciera, me enteré que el destino estaba en mi contra: se habÃan agotado. Y entonces fue todas las esperenzas decayeron, como una flecha que pierde su potencia en la altura máxima. Tal vez, el consumismo masivo de la Navidad realmente estbaa jugando en mi contra. Pero no fue hasta el mismo 24, que andando por allÃ, reliazando operaciones descabelladas por lares confinados de la ciudad, me topé con una sorpresa: el último celular de aquel modelo ansiado, en vitrina, a un precio inclusive $10 menor que el que tenÃa por enterado.
Ingresé en el local, y realizé las averiguaciones; y en seguida se ejecutaron las operaciones. ¿Cúales operaciones?, naturalmente os preguntaréis. Tal vez no me creáis si os digo que tuve la osadÃa de recorrer toda la ciudad de vuelta a los barrios seculares de Pelucolandia, para tener que regresar con el dinero, atravesando el gentÃo masivo de aquel lugar, y el tráfico tremendo, y la noche creciente; mientras que el tiempo avanzaba a la hora cero de la media noche, cuando la luna ya es vieja. El peligro acechaba también, a razón del sector.
Fue asÃ, y la noche se cernÃa sobre la ciudad en vÃsperas de la Navidad cuando a pesar de todas los obstaculos, y corridas fenomenales a lo largo de los corredores extensos del centro comercial atestado de gente, obtuve el celular. ¿Mucho problema por un tonto artefacto?,… tal vez; pero el punto aquà no es relatar la historia de haber conseguido un simple celular, sino la de contaros lo que es obtener lo que queréis en vÃsperas de ésa noche del 24. ¡Qué buen sentimiento! Como predestinado… Y bueno, en lo personal, os diré también hace mucho que no disfrutaba tanto la Navidad. Muchas otras cosas muy buenas ocurrieron : - )
Por cierto, la amena lectura de las especificaciones técnicas, se las dejaré a vosotros. Ahora puedo ver los capÃtulos de Naruto o de lo que sea a una alta resolución desde el celular, a donde sea que vaya. ^_^







